La diversidad e inclusión de las personas LGTBI en el sector privado va mucho más allá de la igualdad de oportunidades que debe estar presente en las empresas, pues debe traducirse en ambientes de trabajo seguros, donde la propia diversidad es motor de innovación.
Las empresas que defienden y fomentan la D&I LGTBI promueven la innovación porque, como ya he comentado en muchas ocasiones, aprovechan perspectivas diversas para abordar problemáticas muy concretas. Y, es que, la diversidad de género y LGTBI llega a un mayor desarrollo de productos, servicios y estrategias empresariales porque la realidad LGTBI es tan heterogénea como la sociedad misma y muchas visiones diferentes suman más que muchas visiones similares.
Además, las empresas que son conocidas por su compromiso con la D&I LGTBI tienen una ventaja competitiva en la atracción y retención de talento porque los espacios de trabajo que respetan las identidades son buscados por las personas profesionales de todos los sectores, lo que significa que si adoptamos políticas inclusivas, las empresas atraerán a grupos diversos de futuribles empleadas y empleados altamente cualificadas.
Además, esas empresas envían un mensaje más que positivo a clientela, inversores y socios comerciales, además de a la sociedad en su conjunto, lo que mejora su imagen de marca y fortalece sus relaciones con, por ejemplo, organizaciones de defensa de los derechos humanos, en general, y, particularmente, LGTBI. No podemos pasar por alto que las consumidoras y los consumidores tienen cada vez mayor interés en apoyar a empresas que se alinean con sus valores, y la inclusión es un valor fundamental en la sociedad actual.
La diversidad de género y la inclusión de personas LGTBI no solo se trata de identidades, sino también de perspectivas y experiencias de vida. Alentando la diversidad de pensamientos, actitudes y formas de vida, las empresas pueden tomar decisiones más informadas y adaptarse mejor al cambio.
Director del OPPA LGTBI
