Pongamos la dignidad humana en el centro de las políticas públicas

En el núcleo de toda política pública debe estar el respeto absoluto por la dignidad de todas las personas. Este principio, central en cualquier sociedad democrática, adquiere particular relevancia cuando se consideran las políticas públicas enfocadas en la personas LGTBI, indignas históricamente. Y lo mismo podríamos decir de otras personas discriminadas por su edad, nacionalidad, color de piel, lengua, discapacidad, género…. 

Es fundamental que administraciones públicas, empresas, asociaciones LGTBI, sindicatos y otras organizaciones comiencen a examinar críticamente la importancia de colocar a las personas en el centro de las políticas públicas y hacerlo con un enfoque específico en las personas LGTBI en Aragón. 

¿Por qué? Porque sólo a través de esta evaluación, podremos comprender cómo las políticas actuales no están abordando la dignidad de la persona como su eje central y nos hará reflexionar sobre qué mejoras pueden implementarse para garantizar una sociedad igualitaria, y, por lo tanto, justa y democrática.

En el contexto de las políticas públicas dirigidas a defender los derechos humanos de las personas LGTBI, la dignidad humana es siempre el faro- guía. Y lo es porque implica reconocer y respetar la integridad, identidad, orientación sexual, expresión de género, características sexuales y pertenencia a una familia diversa de cada persona sin miedo a la discriminación

Las políticas públicas deberían ser diseñadas y evaluadas considerando este principio fundamental, asegurando que toda la ciudadanía tenga acceso igualitario a servicios, derechos y oportunidades, y, hoy en día, pese a contar en Aragón con dos leyes de protección específica para las personas LGTBI desde 2018, esto no está sucediendo.

Examinar las políticas públicas LGTBI en Aragón revela algunos logros significativos pero, sobre todo, muchos desafíos persistentes. Se han implementado muy pocas medidas positivas desde la entrada en vigor de las leyes 4/2018 y 18/2018 y persisten todavía muchos desafíos relacionados con la atención médica inclusiva, las diferentes violencias existentes, el estigma social y la falta de reconocimiento y apoyo a las personas, familias y organizaciones LGTBI, especialmente en áreas rurales.

La reglamentación de ambas leyes, la implementación de programas educativos integrales, la formación obligatoria para profesionales de la salud, la educación, las seguridad y el empleo, el impulso de espacios seguros y accesibles para la comunidad LGTBI y el fomento de la participación activa de las personas LGTBI en el proceso de formulación de políticas públicas siguen siendo necesidades apremiantes.

Las políticas públicas LGTBI en Aragón deben evolucionar hacia un enfoque centrado en la dignidad humana. Y, es que, cuando colocamos a las personas en el centro de las políticas públicas, con la dignidad humana como su eje central, no sólo trabajamos en pro de la justicia social en este eje que atraviesa a muchas persona sino que también estamos liderando el camino hacia una mejor convivencia, donde el pleno respeto a los derechos fundamentales puede ser la seña de identidad a calcar por otras administraciones y sectores. 

Loren González

Director del OPPA LGTBI