En 2024 se acaba de presentar la tercera edición de la encuesta de la Agencia de la Unión Europea para los derechos fundamentales (FRA, por sus siglas en inglés), realizada por primera vez en 2012 y, de nuevo, en 2019.
Esta tercera encuesta LGBTIQ de FRA (disponible hoy en día en inglés) muestra que la comunidad LGTBI todavía experimentamos violencia y discriminación motivadas por el odio, siendo las personas trans e intersex las que se enfrentan a una victimización aún mayor. Sin embargo, los signos de progreso muestran que los esfuerzos de la UE y los Estados miembros pueden afectar positivamente a la vida de las personas. Además, más personas LGBTI son visibles sobre su orientación sexual, identidad de género, expresión de género y características sexuales.
La encuesta de FRA es una de las más grandes de su tipo a nivel mundial porque analiza las experiencias de más de 100.000 personas LGBTI, de todos los orígenes, y de 15 o más años en la UE y los estados vecinos.
En esta ocasión, se presentan resultados que muestran un progreso gradual en la igualdad a lo largo del tiempo y sus hallazgos contribuyen al desarrollo de respuestas legales y políticas para satisfacer las necesidades de la comunidad LGTBI y proteger nuestros derechos fundamentales.
El informe establece formas de avanzar para que la UE y los Estados miembros garanticen la dignidad y la igualdad y desde el Observatorio queremos explicar sus conclusiones fundamentales. Para ello, lo haremos a través de tres publicaciones diferentes y consecutivas.
¿Las personas LGTBI sufrimos discriminación?
Más de un tercio de las personas LGTBI (37%) dicen que experimentaron discriminación en el año anterior a la encuesta. Las tasas más altas están en Chipre y Bulgaria (ambas al 50 %), las más bajas en Finlandia (24%) y Suecia (21%).
Las personas se sienten más discriminadas cuando están en el trabajo (18%), entran en una cafetería, bar o restaurante (17%), en el ámbito educativo (15%) y cuando acceden a la atención médica (14 %).
En general, el 45 % no revela ser una persona LGTBI en el trabajo. La tasa es más alta en Chipre (71 %) y Lituania (69 %) y más baja en Dinamarca (24 %), Malta y los Países Bajos (ambos 28 %).
A pesar de que el 60 % es consciente de que existen organismos institucionales de igualdad, sólo el 11 % informó de un incidente a cualquier organismo oficial. Casi la mitad (49 %) dice que nada cambiaría si lo informaran.
En términos de orientación sexual, las personas que se identifican como lesbianas (42 %) y pansexuales (45%) informaron de las tasas más altas de discriminación, seguidas por los encuestados gais (36 %).
En términos de identidad de género, las tasas más altas de discriminación fueron reportadas por mujeres trans (64%) y hombres trans (63%), seguidas por les encuestades no binaries y de género diverso (51 %).
Las personas intersex siguen diciendo que experimentan altas tasas de discriminación: más de la mitad de las personas encuestadas intersex (56 %) sintió discriminación.
Las personas jóvenes LGTBI experimentan más discriminación: el 45 % de jóvenes de 15 a 17 años sienten discriminación frente al 26 % de las mayores de 55 años.
Los grupos étnicos, religiosos y minoritarios migrantes se enfrentan a más discriminación. Por ejemplo, el 54 % de las personas LGTBI que se identifican como solicitantes de protección internacional sienten discriminación. Además, las personas que luchan por llegar a fin de mes también se enfrentan a más discriminación, ya que el 56 % se ve afectada.
Las dos próximas semanas seguiremos explicando y resumiendo los datos que consideramos más importantes de la encuesta de la FRA.
Director del Observatorio
