Apostamos por impulsar los servicios comunitarios y la transformación del modelo de apoyos y cuidados, poniendo en el centro los derechos
y el proyecto de vida de cada persona.

Las personas LGTBI institucionalizadas (las mayores, con discapacidad, niñas, niños, niños, jóvenes y adolescentes, personas en situación de sinhogarismo y otros colectivos que se ven atravesados por la realidad LGTBI) son aquellas que se encuentran dentro de instituciones como centros de atención residencial (por ejemplo, para mayores y menores de edad), centros de acogida temporal, centros penitenciarios, hospitales de media/ larga estancia (en concreto, centros dirigidos a personas con discapacidad), hospitales psiquiátricos, instituciones geriátricas u otros tipos de centros de internamiento.
Desde el Observatorio apostamos por la desinstitucionalización de los servicios, es decir, apostamos por trasladar a estas personas de instituciones cerradas hacia entornos comunitarios, donde puedan recibir atención y apoyo en un ambiente menos restrictivo y más inclusivo y cuyos servicios estén centrados en la persona.
A través de este enfoque buscamos promover la autonomía, la dignidad y la integración social de las personas LGTBI, reconociendo su derecho a vivir de forma independiente y participar plenamente en la sociedad.

Debe estar conectado para enviar un comentario.