



Las políticas públicas LGTBI+ se evalúan desde los despachos, pero no sólo desde los despachos.
Para saber si una política funciona necesitamos conocer qué ocurre cuando llega —o no llega— a la vida de las personas. Por eso, la participación de la comunidad queer, de sus familias y de quienes conocen directamente el funcionamiento de los servicios públicos forma parte de nuestra manera de observar. Escuchar experiencias, contrastar información y compartir conocimiento nos permite detectar problemas que no aparecen en las normas, identificar desigualdades y construir propuestas de mejora.
Las personas participan y sus vivencias producen conocimientos
Queremos que las personas puedan formar parte activa de nuestros procesos de observación, evaluación e incidencia política, por lo que cualquier persona puede participar compartiendo una experiencia, señalando un incumplimiento, aportando información, proponiendo una cuestión que deberíamos observar o tomando parte en las consultas, entrevistas, encuentros y procesos participativos que pongamos en marcha.
Nos interesa conocer tanto aquello que no está funcionando como las políticas y actuaciones públicas que están generando resultados positivos. Ahora bien, la participación per se no significa que una experiencia individual se convierta en una conclusión del Observatorio, pero sí nos ayuda a formular preguntas, detectar situaciones, contrastar información y comprender cómo funcionan realmente las políticas públicas queer en el país.
También puedes vincularte de manera estable al proyecto y contribuir al análisis, la producción de conocimiento, la comunicación, la incidencia política o las diferentes líneas de trabajo del Observatorio porque nuestra entidad tiene la gran meta de ser una organización abierta a personas que compartan nuestros principios, nuestra mirada crítica y nuestro compromiso con los derechos humanos y la transformación de las políticas públicas.
Empresas, entidades del tercer sector, administraciones y otras organizaciones pueden colaborar
Transformar las políticas públicas queer requiere cooperación, intercambio de conocimiento y construcción de alianzas. Desde el Observatorio tenemos muy claro que entidades sociales, universidades, organizaciones profesionales, sindicatos, empresas, administraciones públicas y otras instituciones pueden colaborar en iniciativas concretas que sean compatibles con nuestros objetivos y valores.
La propia orientación estratégica del Observatorio apuesta por construir alianzas con entidades sociales, sindicatos, partidos políticos, universidades y otros movimientos y actores relevantes; es más, nuestros estatutos contemplan igualmente la colaboración con organizaciones y actores de distintos ámbitos para fortalecer la capacidad de influencia y acción de la entidad.
Podemos colaborar en investigaciones, jornadas, publicaciones, formación, generación de conocimiento, cesión de espacios, difusión, proyectos conjuntos o cualquier otra iniciativa que contribuya a mejorar las políticas públicas LGTBI+.
Una alianza no significa renunciar a nuestra independencia
Colaborar con el Observatorio no implica avalar todas nuestras posiciones ni que el Observatorio respalde todas las actuaciones de la organización colaboradora. Del mismo modo, ninguna colaboración económica, institucional o técnica condicionará nuestras conclusiones, evaluaciones o posicionamientos públicos.
El Observatorio establece un convenio de colaboración con terceras partes previo a un análisis de posible pinkwashing.

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